De pequeñas emociones esta hecha la vida

Este Jueves a la noche se Inauguro con un buen asado el Sector Classic en el anexo de Rugby del club.

Cuando dejamos la práctica activa del rugby se produce un vacio muy doloroso, se empieza a extrañar tantas cosas, como por ejemplo, los entrenamientos, los viajes , el olor del aceite verde (antiguo no?) En el vestuario, el silencio en la concentración, ese nudo que no es un nudo pero está en la panza, las palabras de tu entrenador , la arenga de tu capitán, la locura de los primeras líneas antes de entrar, esa cadena imaginaria en el precalentamiento que te une más que nunca a esos otros 14 locos que usan tu misma ropa y tienen hasta tu misma sangre, después la batalla, donde ganes o pierdas sales satisfecho, de culminar el sacrificio de la semana con la fiesta de partido del domingo y después, el tercer tiempo, con los dolores de las heridas de guerra que te dejan un poco rengo y con una bolsita de hielo en la mano para calmar algún chichón, los comentarios de la jugada de aquel try que no fue o el drop herrado en el último minuto, y en algún momento, te encuentras con un dinosaurio (veterano) de tu club, compartes una cerveza y te cuenta todo esto, nos dice que eso que están ahí van a estar a tu lado, como en la cancha, toda tu vida, te dice además, lo bueno que es quedarse en el club a devolver un poco, de toda esta “dicha” que te dio el rugby , en un momento dice también, que se sigue disfrutando y mucho después de ser jugador , pasas a ser entrenador de alguna división necesitada , arbitro , dirigente, o colaborar en algo que siempre hace falta, y así es, hoy a esta altura, uno recuerda esas palabras que alguna vez te dijo aquel querido viejo y no queda “ninguna” posibilidad de no darle la razón , este maravilloso mundo del rugby te deja disfrutar de tantas maneras que es imposible enumerar, pero siempre cerca de aquel vestuario, aquella cancha o algún tercer tiempo. Todo esto, me lleva a pensar que hace un tiempito atrás soñamos con tener un espacio, destinado a los que a esta altura disfrutamos haciendo un rugby “en cámara lenta” (como las repeticiones de la tele, me dijo un día mi hijo cuando nos vio jugar una tocata), tratando de no golpearnos, pero con la misma pasión de aquellos años (y a veces las miiiiiiiiiismas discusiones), ese lugar, investigando, debía ser lejos, pero a la vez, cerca de la cancha y si al fin lo encontramos, está en la arboleda del fondo de nuestro anexo, entonces con rastrillo, pala, hacha, carretilla en mano y algunas cervezas, empezó a materializarse aquel sueño, hasta ayer, que en medio de esa intriga, si el esfuerzo valía la pena o era otra quimera mas de los mismos locos llenos de proyectos, fue que anoche me o nos invadió la felicidad, al ver que nuestro lugar ya tiene dueño y lo más importante que se “sientan dueños”, ya que era la única finalidad de esta otra locura, no fuimos muchos 16 o 17 pero seguro y convencido que cada vez que se encienda fuego en el “sector classic ” podemos ir acercando; como ayer, a más gente con la que compartimos tantos momentos en esta gran filosofía de vida , y como dijo el capitán de los pumas en el mundial “esto recién empieza”. A todos muchas gracias y el deseo de que sigamos llenando estos espacios de vida con mucho rugby para nosotros y para los que vienen. Un abrazo enorme y nos vemos este jueves y todos los jueves en “nuestro” sector classic, en “nuestro” anexo, de “nuestro” querido Santiago Lawn Tennis Club.

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